miércoles, diciembre 06, 2006

De la tristeza a la vida

Sí, mis primeros textos tienen una recalcitrante sensación de tristeza, angustia, depresión, sufrimiento. Debería ser honesta y decirle a mis lectores (que no se cuantos lleguen a ser) que todo eso que proyecto sólo es una terrible enfermedad mental...no locura, oiga usted, porque aunque la nombre me libro de ella, se llama : "Demonios mentales".
Pues escuche usted mis "Demonios Mentales" vinieron por aquellos escasos años de la adolescencia y les gusto mucho mi cabeza, encontraron una infinita variación de fuentes imaginativas, tal vez por ello no debí comenzar a leer tan pequeña, descubrieron mi afición de soñar pesadillas mientras leía Drácula, entonces fue el momento en que decisidieron habitarme pro completo.
Muy sabios, pusieron protecciones en todas partes, atrancaron la puerta, se atrincheraron en mi cabeza. Primero se quedaron en la parte dura, luego se dieron cuenta que mi cabeza era solo la puerta de todolo que soy, caminaron al corazón, al estomago, se multiplicaron, tuvieron hijos y se quedaron en mi...sí, se quedaron, entonces desarrolle todos esos sentimientos del que les hablo.
Miré, todo comenzo el día que fueron demasiados para contenerse, primero me nublaron la vista, luego hicierontelarañas en la cabeza, patearon hasta el cansancio al corazón, y por si fuera poco, perideron archivos primarios, bueno, también se volvieron tan pesados que el sueño se convirtio en policia que me hacia regresar a la cama a cada instante.
Y entonces los demonios felices de la vida hicieron fiestas, una duro ocho meses, y luego no recuerdo alguna tan larga, pero las fiestas eran más seguidas de lo que uno puede aguantar.
Lo peor del caso es que seguí creyendo que todo lo que me pasaba era cosa del destino, hasta que un día me tope con una Montaña, también ella llego con cara inocente, así como no queriendo y entonces que se arma la gorda.
La Montaña pues ya grande de por sí, llego acompañada del Viento, del Agua y del Fuego, que también tenían cara de inocentes. La Montaña llego como jefe del plan, su primer paso fue ser linda conmigo, bien tierna y apapachadora; y a uno que no le gustan los abrazos pues rajala que se adentra, entonces ya bien adentro, que no me deja salir.
La operación Montaña estaba planeada para unos cinco años, pero pidio refuerzos: águilas, árboles, forasteros, poetas, chamanes, ángeles; para que entendíera quien era yo, borró el nombre de Locura y me nombró Ermitaña, me contuvo con todo su amor, entonces lloré, entré en la oscuridad más imponente y entonces vino el amanecer.
Los Demonios Mentales sintieron calor, se sintieron lejanos del frío que los reconfortaba, el corazón palpito, se lleno de luz, de energía y comenzo su exilio.
La Montaña ganó, entonces me miró y dijo que habitaria mi corazón para defenderlo, y entonces aprendería a amar intensamente, y al ser así me nombro: Evolución Aire.
Entonces ahora trato de vivir, superar esos "Demonios Mentales", y darle amor a todo aquel que crea sentir que lo necesita, para al regalar un poquito, hacer más fuerte al corazón.