El sonido de los helicópteros vuelve a ser presente en esta ciudad construida con piedras rosas. Antes del 15 de septiembre del año pasado había desaparecido su sonido, pero desde el 2006 hay una constante en el cielo que hace retumbar los vidrios del lugar que se habita, que se está. Vuelan a baja altura, siempre son tres los que andan juntos y sobre vuelan el lugar varias veces en el día.
Para el 30 de septiembre de 2008 llenaron el centro histórico de militares y todo el sistema de seguridad posible para festejar el aniversario del natalicio de Morelos. Fue la primera vez que el presidente de México encabezaba el desfile, el tinte seguía siendo de vigilancia, de miedo, la muerte de las granadas de fragmentación arrogadas del día del festejo del grito, que simboliza el inicio de la guerra de independencia de México, justamente debajo del balcón de Palacio de Gobierno, había puesto a la ciudad, al estado, en alerta.
La alerta en realidad comenzó el día que Felipe Calderón tomo el bando presidencial, al primer estado que envío un montón de militares y pfp fue a Michoacán, su estado, su tierra, para acabar con los "narcos", para detener a los "zetas", para que la "familia michoacana" no siguierá con sus correrías.
Hoy sentada en un café frente a la catedral, en la calle principal de la ciudad de Morelia, he visto pasar camiones, camionetas, un tipo de tanquetas, todo espléndidamente pintado de verde, son militares y van en dirección al este. En dirección al oeste he visto pasar policías federales con sirena abierta. Y las ambulancias van de lado a lado.
Leí en un página de información local (quadratín), los comentarios de un joven michoacano que se enrolo en el ejercito americano, leer su punto de vista da que pensar, leer sus palabras diciendo que lo que ocurre en este estado se parece mucho a Irak es asumir que se vive la guerra en carne propia, no es necesaria la invasión del enemigo, sino que el sonido estruendoso de armas de fuego, la presencia militar, el miedo de andar en la calle, el silencio que abarrota en el rostro de los que aquí viven, es saber que no es necesaria la invasión de un país enemigo para estar a la mitad del terror que es no saber que va a pasar en la siguiente hora, es una guerra silenciosa que desangra la esperanza.
Sin embargo ahora que pasa esto, ahora que el mundo pone los ojos en este estado y cree que es la primera vez que ocurre le diré, que sin ser historiadora, no es verdad. La historia de "Mechuacan" comienza mucho antes de que los españoles encontraran este continente.
Los Purépechas fueron uno de los pueblos que los aztecas no pudieron conquistar, guerreros por naturaleza tenían alianza con otros pueblos para que cuidaran sus fronteras y su territorio era enorme.
Una vez que fueron conquistados, el miedo de los españoles les hizo alejarse de ellos, por lo que fundaron Valladolid, alejándose de Pátzcuaro y Tzintzuntzan, centros importantes e intentos fracasados para ser la capital.
Entonces la primer conspiración para la independencia surge en Valladolid, pero los descubren y se cae todo. El grito de Hidalgo se levanta en Dolores y uno de los personajes más importantes, la Corregidora, que avisa que han sido descubiertos nació en Morelia.
Además a eso se le suma que la Universidad Michoacán de San Nicolás de Hidalgo es de las más antiguas del país, con una enorme tradición en su facultad de Derecho, siendo un semillero de muchos de los jueces del país.
La historia sigue, no sé que tanto revuelo exista, pero según me han contado mis padres la primer revuelta estudiantil de México fue en 1966 aquí en Morelia. En aquel entonces, recuerdan ellos, el ejercito también estuvo, entro la caballería y saco al líder estudiantil debajo de un escritorio llorando. La ciudad estuvo sitiada algún tiempo, no sé cuanto.
Mi memoria recuerda que en la década de los 90's el estado cambio de gobernador varias veces, recuerdo que la avenida Madero estuvo tomada mucho tiempo. La inestabilidad política del estado era mucha y para mi corta edad notoria. También recuerdo que ya por mis años de niña y adolescente mi familia ya hablaba de drogas, de problemas en la zona de Tierra Caliente, recuerdo sobre todo haber escuchado que en "La Huacana" ya no se podía visitar la casa de descanso de uno de mis tíos.
Entonces ahora de frente al 2009 ver a los militares circulando por la ciudad, el escuchar que han cerrado las fronteras con otros estados, la detención de unos, la muerte de otros, las balaceras a unas cuantas cuadras de mi casa, el arribo de más militares, el arribo de más policía federal, las declaraciones de la secretaria de gobernación de la federación, el discurso del gobernador Godoy, el recuento de la historia, las noticias que callan lo que ocurre o inflan la situación, la declaración de la secretaria de gobierno de Estados Unidos, Hillary Clinton, advirtiendo a sus ciudadanos no venir a este estado, entre otras tantas cosas que seguramente olvido. ¿Es posible creer que en esta tierra no pasa nada? ¿Es debido creer que algo esconde esta tierra que desde antes de ser lo que es ya era una zona de guerreros, una zona de guerra?
Es decir, con lo poco que he dicho, con lo poco que realmente se sabe de historia general del estado (digo, nunca nos acordamos de la historia para estos momentos, no que se desconozca que existe), a ¿dónde iremos a parar? ¿acaso este estado de guerra no tiene punto final?
De momento, ya no me da miedo andar caminando y ver militares, en los últimos años de mi vida me he acostumbrado, le digo a mis amigos de otros lugares que las noticias son muy amarillistas y que no andamos sin salir de casa, pero que al final siempre esta la incertidumbre y un poco de preocupación, pero tampoco se puede dejar de trabajar o vivir.
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1 comentarios:
Hola Leticia Carrerra, muy de mañana he leído tu hist de guerra, me conmovió, aunque no puedo decir mucho de nuevo sobre el tema, me imagino que la gente ha de estar medio paranoiqueada por los militares pasando por esas espléndidas calles de Morelia, voy a seguir leyéndote con más frecuencia, recibe un saludo de un chilagua, MGC
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